Todos los años se producen en Ávila precipitaciones en forma de nieve, que en algunas ocasiones y sobre todo a lo largo de las noches, alcanzan una altura apreciable, motivando diversas alteraciones en el funcionamiento de la vida de la ciudad. Entre estas circunstancias caben destacar: cortes y ralentización de la circulación, dificultades de acceso e incluso calles cortadas.