www.lavozdeavila.com

El mediador

Ahora toca la vuelta al trabajo. Se acabó la fiesta de Ortigueira, Yony debe seguir observando nuestro sociedad y sus costumbres. También ha de estudiar nuestros conflictos, en ellos es donde se aprecia de verdad la verdadera naturaleza de una persona, de una asociación, o, en este caso, de un estado.

Nos mostró el sabio Calderón: Y la experiencia me enseña/ que el hombre que vive, sueña/ lo que es, hasta… despertar (los tres puntos suspensivos son míos).

La idea global y única que quiero trasmitir con estos artículos, que pasarán seguramente a constituir un libro con este título, del Kaos al logos, es que el ser humano ha nacido, cual niño, empujado a la vida por unos poderosos muslos de mujer, la Madre Naturaleza, y en base a esos Genes, a los que llamamos, instintos, ha caminado hasta nuestros días.

La cuarta conclusión -según mi humilde opinión, la novedosa- es que ya no debemos seguir realizando nuestras conductas individuales y colectivas, y sobre todo el estudio, análisis y extracción de conocimientos técnicos, y por ello científicos, de los grupos sociales organizados (GSO) de la misma forma antigua, es decir Mítica e inconsciente.

No sabía a priori nuestro observador, Yony, cómo redactar el tema de los distintos conocimientos, su aplicación, y las respuestas prácticas que habían adoptado las diferentes culturas sobre ciertos aspectos muy importantes de la vida diaria, tales como la gastronomía, el alcohol o las relaciones de reproducción. Lo que no podía dejar de apreciar era el hecho de que unos dominaban cotidianamente unos temas y otros no se atrevían ni a pensarlos.

Pensaba Yony, al observar la mentalidad de la gran mayoría de los habitantes de los estados más desarrollados, que si pudiese se dirigiría a los habitantes del planeta Tierra con el fin de realizar una clarísima proclama en defensa del “Conocimiento”. De lo que aquí es conocido como el conocimiento científico. Él sabe que se denomina así porque el pensador, René Descartes, con ese nombre lo recogió porque era el que se obtenía al aplicar un método de trabajo al que mismo autor denominó, “Método científico”.

Después de la lectura de los dos artículos precedentes, a nuestro informante, Yony, le embarga la duda acerca de nuestras verdaderas relaciones públicas en lo que a la información y estados de opinión se refiere.

La observación que realizó Yony, en el artículo pasado, le llevó a trasladar esa reflexión acerca de lo público y lo privado al escabroso tema del empleo, y su regulación de forma técnica y científica en esta sociedad, a su juicio, aún bastante mítica y dogmática.

Yony nos ha salido un poco viajero. Pero también es cierto que si quiere elaborar un buen informe sobre nuestra estructura psicológica ha de intentar conocernos al máximo, y, por supuesto, visitar y apreciar nuestras fiestas. Como le resulta muy fácil subirse a la nave y en pocos minutos recorrer España, en este caso decidió acudir al famoso festival de música celta de Ortigueira.

Ya ha quedado claro que a Yony le gusta mucho Granada. No puede por menos que interesarse por la historia de los españoles. Por otra parte no es un tema baladí, hemos protagonizado el gran paso de la humanidad de las viejas religiones al mundo de la legalidad escrita, España fue la primera potencia mundial en el S. XVII, justo en el abandono de las viejas estructuras, con la Paz de Westfalia, y la entrada en el llamado mundo moderno.

Lo que sí parece tener claro, Yony, es que cuando comience a describir cómo pensamos los humanos y explicárselo con claridad a su mundo, comenzará por nuestra concepción del sexo y la reproducción, por lo significativo que es.

Expliquemos una vez más que es esto del equilibrio de fuerzas: El Sistema solar es un equilibrio entre la fuerza de traslación propia de la materia de cada planeta y la fuerza de gravitación del Sol. Sin ese equilibrio, o el planeta se desplazaría sin rumbo por el universo, o si venciese del todo la gravitación, o fuerza de atracción del Sol, instantáneamente sería atraído y se fundiría con dicho astro rey.

Disponer de un claro conocimiento de lo que es la llamada “Permeabilidad Social”, y saber circular por la gran mayoría de sus entresijos es imprescindible para conocer primero, y saber organizar después, de forma técnica y científica, un GSO.

Cuando hemos esbozado la Teoría General de los Conflictos (TGC), hemos dejado claro que la vida, tal como se presenta ante nosotros, es un conflicto permanente de fuerzas en constante contraposición y competencia.

De un somero análisis de toda la naturaleza, especialmente en todos los grupos de seres vivos, comenzando por las plantas, deducimos que siempre impera una aparente jerarquía.