La explanada del Centro de Exposiciones y Congresos Lienzo Norte de Ávila se transforma periódicamente en un gran escaparate de objetos que buscan una segunda vida. El mercadillo de antigüedades, artículos vintage y productos de segunda mano se ha convertido en una cita habitual para quienes disfrutan rebuscando entre puestos en busca de alguna pieza curiosa, útil o difícil de encontrar en el comercio convencional.
El mercado se instala en el exterior del Lienzo Norte, situado en la avenida de Madrid, y reúne a vendedores con una oferta muy variada: utensilios domésticos, herramientas, pequeños muebles, elementos decorativos, libros, discos, juguetes, piezas antiguas, objetos de coleccionismo y todo tipo de artículos usados.
Es precisamente esa variedad uno de sus principales atractivos. No se trata de un mercado convencional en el que los puestos ofrecen mercancía similar, sino de un espacio en el que cada expositor puede esconder algo diferente. Para muchos visitantes, buena parte del interés está precisamente en recorrerlo sin buscar necesariamente un objeto concreto y descubrir piezas que han desaparecido de las tiendas o pertenecen a otras épocas.
El mercado de segunda mano ha sido organizado en distintas ediciones por Primitivo Hernando, según informaciones publicadas sobre esta cita, mientras que en redes sociales también se ha promocionado bajo la denominación de Mercadillo de Antigüedades, Vintage & Segundamano en la explanada del Lienzo Norte.

Además de su vertiente comercial, este tipo de iniciativas favorece la reutilización de objetos que de otro modo podrían terminar desechados. Un utensilio que ha dejado de tener utilidad para una persona puede encontrar comprador y continuar utilizándose durante años, mientras que determinados objetos antiguos adquieren interés para coleccionistas o aficionados.
El mercadillo ofrece también una imagen diferente del entorno del Lienzo Norte. El Centro de Exposiciones y Congresos, ubicado en la avenida de Madrid, 102, es habitualmente escenario de congresos, espectáculos y ferias, pero su amplia zona exterior permite igualmente albergar este tipo de actividades abiertas al público.
La celebración periódica del mercado ha ido creando además un pequeño público habitual: compradores que acuden buscando oportunidades, coleccionistas que recorren los puestos con atención y visitantes que simplemente aprovechan para pasear y curiosear.
En una época marcada por el consumo rápido y la sustitución constante de productos, el mercadillo del Lienzo Norte recupera una forma tradicional de compraventa: mirar, comparar, conversar con el vendedor y, en muchas ocasiones, negociar el precio. Una sencilla actividad comercial que permite que objetos olvidados en una vivienda, un trastero o un almacén vuelvan a tener utilidad en manos de otra persona.