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La libertad ganada a mis... 79 años
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La libertad ganada a mis... 79 años

Por Israel Rabinowicz
lunes 22 de abril de 2019, 10:48h

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Aunque aún faltan algunos días resultó toda una sorpresa la cantidad de saludos que ya comenzaron a llegar por la conmemoración de la Festividad Judía de Pesaj, teléfonos y mail básicamente, lo sorprendente de ellos es que la gran mayoría proceden de desconocidos y de no judíos, a todos mis sinceros agradecimientos y mi compromiso de continuar manteniendo con ellos un contacto semanal basados en la sinceridad, honestidad y respeto.

No hay duda que determinadas festividades judías en los últimos años fueron saliendo de los marcos internos de la diferentes comunidades judías en el mundo, los saludos presidenciales transmitidos por las televisiones hicieron que primero Rosh Hashaná y Iom Kippur, Año Nuevo y el Día del Perdón, luego Hannuka con el encendido de sus velas y últimamente Pesaj fueron introducidos en el conocimiento del gran público, de gran parte de la población no judía, los saludos así me lo demuestran.

En lo que a nosotros respecta el tradicional Seder de Pesaj se desarrollará en mi casa, reunión familiar en donde hijos y nietos alrededor de la mesa, La lectura religiosa será a mí cargo al mejor estilo heredado de mi papá, nunca yo podré repetir el nivel y la calidad de la ceremonia religiosa que en vida siempre él presidía, su habilidad por decir las cosas rápidamente y suprimir algunas lecturas en beneficio de los que solo esperaban la comida, él con su sabiduría e inteligencia lo recitaba todo de memoria, además lo explicaba e interpretaba, yo estoy a años luz de ello, una lectura reducida y sintetizada, todo rápido a fin que la comida los alcance con los nietos aún despiertos.

En ésta oportunidad, como sucedió en años anteriores, honrara nuestra mesa como invitado un Embajador latinoamericano en Israel junto a su esposa, la curiosidad por conocer la ceremonia religiosa y paladear las típicas y especiales comidas de ésta festividad, estilo ashkenazí, es decir con raíces en la Europa Oriental, su tradicional pescado relleno, la exquisita sopa de pollo en donde los comensales elijen que agregarle, o bolitas de harina de matza o fideos de huevos preparados especialmente, será una mesa en donde el hebreo, el inglés y el español se mezclaran como idiomas.

Otra vez el reflejo de las madres o abuelas cocinando demasiado, siempre es poco, ¿y si falta? Se preguntan. Pero esta vez las abuelas ya no están, aunque no importa, ya que en la forma de la celebración la rememoramos. Y así a su abuela y a la abuela de la abuela. Vamos para atrás yendo para adelante o vamos para adelante yendo para atrás.

Pesaj es una fiesta familiar. Es la fiesta de la libertad. La libertad es en su inicio una experiencia familiar. Las familias se abren o se cierran. Por eso en Pesaj lo primero que se hace es abrir la puerta “para que el que tenga hambre, entre y coma”.

La festividad de Pesaj puede ser contemplada desde muchos puntos de vista, dada la amplitud de facetas que contiene. La premisa fundamental para festejar Pesaj está dado por la frase “bejo dor vador, jaiav Adam lirot et atzmó heilu hu iatzá mimitzraim” (en cada generación cada persona debe considerarse a sí misma como si hubiera salido de Egipto ). El imposible es también la característica de apertura, una apertura de lugar y de tiempo, de geografía y cronología. Es a todas luces improbable o difícil poder vivir en Francia, Estados Unidos, Chile o Israel en 2019 y vernos en Egipto hace 3000 años.

Los niños son los que obtienen las mejores respuestas, porque no tienen compromisos previos y porque no temen parecer ridículos. Ellos por regla general encuentran la respuesta adecuada para conjugar las dos cosas, “juguemos”, dicen, “hagamos de cuenta”. Y la noche del Seder y toda la festividad son un juego, pero como en todos los juegos también Pesaj tiene sus reglas y símbolos. No podemos sentir en carne propia – a menos que nos convirtamos ya decididamente en un pueblo de masoquistas – la amargura y el dolor de la esclavitud. Para eso está el “maror”, una hoja de verdura que se coloca sobre la mesa, si la persona se toma el juego en serio sentirá en esa verdura el dolor y la humillación de sus hermanos miles de años atrás.

En Pesaj somos esclavos y sentimos renovados nuestros deseos de libertad. La libertad esta en uno y también en las ideas, en la concepción de poder avanzar librándonos de la culpa, de las excusas y de las ambiguas teorías sobre la incomprensión.

Es la liberación que a mis casi 79 años logré con mis newsletters, es un volver a vivir sin compromisos ni ataduras, no estoy condicionado ni me debo a nadie que no sea mí familia, tampoco cuidarme qué o cómo lo digo, solamente mi honestidad es mi guía, la liberación total, como lo manifiesto en la titulación a mis casi 79 años lo mejor aún está por llegar, gracias a los casi 843,000 destinatarios de nivel ABC1 dispersos en todos los países de América Latina, España y Portugal receptores de mis comentarios que me han abierto sus puertas, que me suministraron las llaves de sus domicilios.

Sí, en Pesaj jugamos. El juego suele también ayudar a observarnos a nosotros mismos con otros ojos, los del personaje que jugamos a ser, ese es el momento de vernos desde afuera.

Pesaj, noche del “seder” en donde simbólicamente ponemos junto a nuestras sillas una más, para el judío oprimido en cualquier parte del mundo que se encuentre. En ésta noche de seder sería bueno recordar estas palabras de Albert Memmi, brillante escritor judío tunecino, “cuando podemos alcanzar la libertad, es una infamia no contribuir a ello con todas las fuerzas, la opresión, si se la acepta, puede convertirse en una vergonzosa enfermedad”.

Será una mesa de Pesaj con política, entre hijos y nueras está reflejado todo el abanico político israelí, desde la derecha hasta la otra punta pasando por los diferentes medios, ocho personas cada una de ellas con una visión diferente que es solamente un pequeño reflejo de la sociedad israelí en su todo. Netanyahu en pleno armado de su coalición de gobierno el centro del debate, la duración del mismo un tema para las apuestas, seguramente será el contenido de uno de mis próximos comentarios.

Espero que Bibi Netanyahu no se llevará todos los laureles, los impresionantes avances tecnológicos y científicos que diariamente se producen en Israel, son ellos uno de sus mayores aportes al mundo, el fallido cohete a la luna cuya nueva versión corregida y mejorada ya tiene financiación garantizada y estimación de tiempos, - cuantos nuevos genios aeronáuticos, físicos y tecnológicos nacieron esos días de transmisión directa ? -los alimentos artificiales, para el que estas líneas escribe un tema apasionante, carnes y cereales, cuyos menores costos a igual calidad que la natural permitirán una mejor alimentación mundial y disminución de la pobreza.

No podrá faltar lo que en éstos mismos momentos revoluciona al campo de la medicina y es tapa en todos los medios de comunicación, científicos israelíes de la Universidad de Tel Aviv fabrican un corazón artificial en 3D a partir de las células del mismo paciente, en un futuro no lejano no se dependerá de las donaciones y serán hechos, “fabricados” a medida, ciencia ficción, pero real.

En ésta semana coinciden las festividades de Semana Santa y Pesaj, nada más oportuno que cerrar ésta nota con mis mejores deseos de Felices Pascuas y Jag Pesaj Sameaj.

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