Defensa férrea de los servicios públicos desde la Unión Europea y, en concreto, crear una legislación a nivel europeo que evite o ponga freno a cualquier intento de privatización de la sanidad, como está ocurriendo en algunas comunidades españolas. Es uno de los ejes con los que se presenta la formación de izquierdas a los próximos comicios europeos. Una propuesta que, Izquierda Unida, pretende acompañar con la medida de que todos los estados miembros garanticen que, como mínimo, el 9% del Producto Interior Bruto (PIB) a un sistema integral público sanitario.
Izquierda Unida apuesta así por un paquete de medidas dirigidas a incrementar la inversión pública en materia sanitaria, elaborando con ello desde la Unión Europea un marco legislativo que dé seguridad para que la sanidad no se pueda convertir en un negocio. Un marco legislativo de suma importancia para la formación de izquierdas en un momento en el que el Partido Popular ha convertido la sanidad en un negocio con un sistema de pagos y repagos al que debe ponerse freno desde una legislación que garantice que la salud es un derecho, no un privilegio.
Para Izquierda Unida de Ávila resulta especialmente preocupante la grave situación de los servicios públicos sanitarios en España, donde los recortes en el gasto público social aplicados por el Partido Popular están produciendo un dramático deterioro de la sanidad y del bienestar social.
Una situación que no sólo está deteriorando gravemente la calidad del sistema sanitario español e imposibilitando el acceso a unos servicios sanitarios decentes para toda la ciudadanía, sino que están poniendo en entredicho su propia viabilidad, mientras se incrementa el dinero público destinado a la sanidad privada. Mientras se llevan a cabo recortes que afectan directamente a la salud de la mayoría de los ciudadanos, se incrementan los recursos públicos destinados a la sanidad privada.
Para Izquierda Unida de Ávila la Unión Europea debe trabajar y escuchar lo que piensa la inmensa mayoría de los ciudadanos, que se han pronunciado en contra de que se busque el beneficio económico en la enfermedad de las personas. Es intolerable que se convierta en un negocio una situación de extrema dependencia, necesidad y debilidad simplemente para colmar la avaricia y los bolsillos de unos pocos.