Si esta situación es preocupante, ha subrayado el coordinador Manuel Vicente, aún lo es más el conocer que de los 18.276 parados, solo 8.252 se benefician de algún tipo de prestación social, con lo que hay 10.024 que no gozan de ningún tipo de ayuda.
Manuel Vicente culpa del incremento del paro en la provincia al PP, formación que gobierna tanto en la Junta de Castilla y León como en Ávila y el Gobierno de España y que continúa sin tomar medidas eficaces para paliar esta sangría en la provincia de Ávila.
Por ello ha reclamado que se ponga en marcha, de forma inmediata y sin excusas, el demandado plan de empleo para esta tierra y que no se pierda más tiempo en declaraciones banales.
“Los sangrantes números del paro demuestran que es necesario actuar para evitar que Ávila quede aún más descolgada de las provincias limítrofes y para asegurar oportunidades de futuro a la provincia y a los abulenses”, ha añadido Vicente, quien advierte además acerca del peligro de que los cerca de 2.200 menores de 25 años que están sin empleo se marchen de Ávila para buscar un trabajo. “La fuga de jóvenes es uno de los grandes problemas a los que debe hacer frente el PP”, ha incidido.
El mes de octubre deja en Ávila 18.276 desempleados, 611 más que en el mes anterior, y se ha incrementado sobre todo en dos sectores estratégicos para la economía abulense, agricultura y servicios. En cuanto a la contratación, continúa siendo precaria, ya que solo el 7% de los cerca de 6.000 contratos registrados son contratos indefinidos.
“Tras esos números hay familias y personas que necesitan de una respuesta eficaz a sus problemas”, recalcaba el coordinador local de UPyD, quien alerta de los problemas sociales que acarrea esta elevada tasa de paro.
Y es que en opinión de la formación magenta, estos indicadores ponen de manifiesto la incapacidad de los gobiernos regional y local para hacer frente a una destrucción de empleo y de tejido empresarial sostenida en el tiempo, que amenazan con lastrar el desarrollo de una tierra marcada por la despoblación y el envejecimiento y a la que- en opinión de muchos- se intentó mantener convirtiéndola en ciudad dormitorio de Madrid, opción que quedó inhabilitada por los costes que supone viajar desde la capital hasta Ávila.