Camino de un año desde que finalizaran las obras, “la nueva estación de autobuses- una infraestructura que en su día se presentó como “un modelo y un referente en Castilla y León” por su concepción como centro de transportes, ocio y comercio- continúa cerrada y quién sabe por cuánto tiempo”, lo que hace que, según esta formación política, se haya convertido en “referencia de un retraso injustificado” o de “la dilapidación de los recursos públicos”.
Para Izquierda Unida de Ávila y su coordinador provincial, José Alberto Novoa, ‘el que la nueva estación de autobuses continúe cerrada, después de cerca de un año desde la finalización de las obras, es una demostración más de la incapacidad de los dirigentes del Partido Popular por poner en funcionamiento unas instalaciones que costaron 5,5 millones de euros’. Una infraestructura ‘por otra parte necesaria ante el estado de deterioro al que se ha llegado en la actual estación de autobuses’.
Es una demostración del ‘fracaso de la política del Partido Popular, consistente en construir infraestructuras con dinero público para después externalizar su gestión, algo que a la postre perjudica a los ciudadanos, que son en definitiva los que han contribuido con sus impuestos a las obras, pero “se quedan” sin un servicio tan elemental en Ávila como es el del transporte público’.