De esta manera la Dirección Adjunta Operativa ha dado instrucciones expresas y obligatorias a comisarías y dependencias policiales para que sustituyan el término por “acoso, coacción o amenaza”.
A partir de ahora, cuando la policía se persone en una de estas protestas contra políticos, se deberá incluir la acepción castellana del término en todas las diligencias o escritos que lo notifiquen.
Por su parte, la dirección del Sindicato Unificado de Policía ha transmitido otra recomendación a sus compañeros, ya que con esta práctica se acusa al ciudadano directamente de un delito de coacción o amenaza que no siempre va implícito en los escraches.
Por ello, desde el sindicato y según su portavoz, se pide que en el momento de hacer públicas estas prácticas en diligencias o similares, la palabras utilizadas sean seguimiento, manifestación pacífica contra o cualquier término que no suponga la imputación de un delito sin pruebas.