El incidente ocurrió el jueves 8 de octubre junto a uno de los recintos que alojan a miles de marroquíes llegados a Ceuta a finales de julio. Un vigilante intentó impedir que un periodista grabara desde el exterior, lo amenazó con una piedra, le arrebató la cámara y el conflicto solo cesó al intervenir una patrulla policial.
Hemos asistido a unas imágenes bochornosas con la avalancha de emigrantes marroquíes por la frontera del Tarajal en Ceuta; invasión orquestada por el gobierno marroquí que nos motivan a reflexionar.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha indicado en el Congreso de los Diputados que ya se ha devuelto a Marruecos a unas 4.800 personas que habían entrado irregularmente en Ceuta.