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OPINIÓN

China se consolida como potencia

Alejandro A. Tagliavini | Miércoles 12 de agosto de 2020
Como ya he dicho en varias oportunidades, la violencia destruye, entonces el Estado que se arroga su monopolio, destruye cuando la utiliza, cuando reprime, cuando crea leyes o regulaciones que prohíben actividades.

Por el contrario, los países crecen en la medida en que el Estado -la violencia- deja de intervenir en las sociedades. Por esto, porque de a poco el comunismo chino viene liberando, dejado de violentar, a sus mercados es que su economía ha crecido al punto de convertirse en una potencia global y ya casi iguala a EE.UU. en número de empresas unicornios, las líderes en el desarrollo tecnológico que valen más de US$ 1.000 M.

Así, como ya escribí anteriormente, pareciera que Evo Morales tuvo razón al decir que China ganó la tercera guerra mundial sin disparar un tiro, y de seguir las cosas por este camino, pronto será la potencia dominante. Recientemente, fiel a su mejor historia maoísta, impuso una cuarentena que destruyó -como toda violencia- su economía y, a través de sus aliados en la OMS, la recomendó y esparció a todo el globo.

El resultado fue la destrucción de la economía global. Pero hete aquí que China, con el mismo autoritarismo con que impuso estos confinamientos, los levantó mientras Occidente sigue discutiendo si los quita o los endurece. Por ello ahora es la única potencia que crece: su economía se disparó en el segundo trimestre un 11%, mientras que las de EE.UU. y Alemania cayeron -9,5% y -10,1% respectivamente.

Y lo peor del caso es que EE.UU. recela, teme y opta por el camino equivocado, el de la violencia que es el que siempre dispara el miedo. Y le impone sanciones a China que, en rigor, son sanciones a sus propios ciudadanos como los aranceles a productos chinos que los terminan pagando los estadounidenses.

En represalia por el castigo anunciado la semana pasada por Washington contra la jefa del Ejecutivo de Hong Kong, Carrie Lam, y otros 10 funcionarios del enclave y el Partido Comunista de China, Beijing redobla la presión y ha anunciado que sanciona a 11 representantes políticos y de ONG estadounidenses, entre los que se encuentran Marco Rubio y Ted Cruz.

China está intentado minar los procesos democráticos, descalificando candidatos prodemocracia y al aplazando las elecciones legislativas previstas para el 6 septiembre, en las que probablemente la oposición obtendría una amplia mayoría, pero que han sido pospuestas con la misma excusa con que se impusieron las cuarentenas.

Además, en otra acción contra el movimiento de protesta de Hong Kong, la policía detuvo a Jimmy Lai, fundador de Apple Daily, el principal periódico prodemocracia del territorio, y al menos otras seis personas entre las que se encuentran sus hijos bajo la reciente Ley de Seguridad Nacional impuesta desde Beijing que hace tambalear el régimen de derechos y libertades del territorio. Irónicamente, esto popularizó al periódico al punto que las acciones de la empresa propietaria, Next Digital, se dispararon ese día 183%.

Tras la aprobación de la Ley de Seguridad, Trump, firmó una orden para suspender el trato preferencial económico a la antigua colonia británica y así impactar en los intereses de China. Pero lo cierto es que impactará primero en los propios intereses de EE.UU. Por el contrario, la solución pasa por liberar aún más las regulaciones económicas y de inmigración de los hongkonénses de manera que puedan apoyarse más en EE.UU. y menos en Beijing.

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California


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