Las personas que así lo han solicitado podrán ejercer el derecho al voto de forma autónoma y secreta gracias al kit de voto accesible.
En total, unas 70 personas ciegas ejercerán este derecho (unas 40 en Galicia y 30 en Euskadi), una vez que han solicitado previamente que su colegio electoral cuente con la documentación necesaria. En su mesa, el presidente les facilitará una carpeta con un kit compuesto por una guía explicativa, un sobre de votación normalizado y un sobre por cada una de las candidaturas en las que el elector encuentra la papeleta de votación normalizada correspondiente a la candidatura indicada en el exterior.
Con la documentación entregada, al usuario ciego se le debe proporcionar también un espacio adecuado privado donde pueda examinar todo el contenido del kit. A partir de aquí, elige su opción con los sobres etiquetados en braille y, con el sobre y la papeleta normalizada, lo introduce en la urna como un ciudadano más.
Es la segunda vez que la personas con discapacidad visual pueden ejercer su derecho al voto secreto en unas elecciones autonómicas, algo que también se produce en las elecciones generales y europeas.