El pasado domingo, 11 de mayo, tuvo lugar en Arévalo una nueva visita cultural organizada por la Asociación "La Alhóndiga". En esta ocasión el paseo se hizo por el parque "Goméz Pamo" y al mismo asistieron en torno a 45 personas.
Se hizo, primero, una breve introducción a la historia del parque que fue construido por el marqués de Villasante para su recreo particular.
El paso de las tropas napoleónicas entre 1808 y 1812 trajo destrucción y ruina sobre el espacio ajardinado y ya en los finales del siglo XIX, Nicasio Varadé Sisí, primero y su hermano Rubén, después, así como Joaquín Ferrero, en los años en que fueron alcaldes de la ciudad, se encargaron de remodelar y embellecer este parque arevalense.
Se hizo una breve reseña biográfica de Juan José Gómez Pamo, importantísimo hombre de ciencia nacido en Arévalo en el año 1846 y del que el parque toma su nombre.
A continuación Ángel Arévalo fue mostrando a los asistentes algunos de los ejemplares arbóreos más característicos del jardín, explicando sus cualidades y características más importantes. Se hizo especial hincapié en algunos de los árboles singulares que conserva el parque, tales como el imponente Cedro del Atlas que está situado en la entrada norte o los magníficos Tejos.
Antes de terminar la visita, el grupo se acercó a contemplar las ruinas del antiguo convento de la Santísima Trinidad, lugar en que profesó Fray Juan Gil, uno de los frailes redentores de Miguel de Cervantes Saavedra.