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OPINIÓN

SpaceX al salir a la bolsa convertiría a Musk en billonario, ¿es esto capitalismo?

(Foto: Cibeles AI).
Alejandro A. Tagliavini | Miércoles 27 de mayo de 2026
¿Son las mega fortunas -y la desigualdad socio económica- una característica del libre mercado? No pareciera. La izquierda suele acusar al “capitalismo” de las enormes desigualdades que ocurren, por ejemplo, en los EE.UU. dónde coexisten astronómicas fortunas y personas que pasan hambre viviendo en la calle. Por cierto, “capitalismo” es una palabra que no define nada, desde que capitales siempre hay, ya sean privados o del Estado.

Pero son los conservadores de derecha, no la realidad, los que le dan la razón al promover un Estado a su favor,r enriqueciéndose a costa del empobrecimiento del resto. Y lo justifican argumentando que las enormes ganancias son un incentivo para invertir, trabajar y ganar lo que es cierto, pero se olvidan de la parte que no les conviene: la competencia que se da cuando el mercado es realmente libre.

En una economía libre -no hecha a la medida del establishment- la competitividad nivela las fortunas hacia arriba, en contraposición con el socialismo que las nivela hacia abajo salvo para los jerarcas del régimen. Es decir, cuando un empresario gana mucho dinero en un rubro, promueve la inmediata aparición de competidores, lo que provocará una nivelación hacia arriba arrastrando a toda la sociedad desde que estos nuevos empresarios requerirán más empleados.

Entonces, por qué existen las mega fortunas a la par de los mega pobres. Porque hay empresarios que no compiten. Una enorme mayoría amparada por las leyes de “copyright” -por casos, Meta, Microsoft, Amazon, etc.- con la que el Estado les otorga un monopolio provocando enormes ganancias, a la vez que retrasando el desarrollo tecnológico que podría ocurrir si todos, en lugar de unos pocos, pudieran trabajar sobre esas ideas.

Otros, por asociaciones con el Estado como las instituciones financieras y bancarias que financian al Estado a cambio de enormes privilegios y el sostenimiento regulatorio de sus oligopolios. Y, finalmente, los que directamente reciben fortunas que el Estado ha quitado coactivamente -en uso de su monopolio de la violencia- a los ciudadanos comunes, con el agravante de que los impuestos siempre terminan empobreciendo a los más pobres, ya que los empresarios, por caso, los derivan hacia abajo subiendo precios o bajando salarios.

Este último es el caso de SpaceX que, más allá de sus grandes logros y méritos y los de Elon Musk, ha recibido, según consigna “abc NEWS” con datos sobre el gasto federal, más de USD 18.000 millones en contratos del Estado federal durante la última década, de los cuales 13.000 millones corresponden a la NASA. A lo que hay que sumarle una serie de privilegios que desalientan la competencia.

Musk fundó SpaceX en 2002, inicialmente centrada por completo en construir cohetes y entregar cargas útiles al espacio exterior. Se convirtió en una empresa de telecomunicaciones en 2021, con sus primeros clientes para Starlink, su servicio de internet basado en satélite. La confianza en las capacidades de IA de SpaceX llevó a Musk a fusionar SpaceX con xAI, su empresa de inteligencia artificial y redes sociales. Ese acuerdo valoraba la empresa combinada en USD 1,25 billones.

El martes 19 de mayo, presentó sus tan esperados planes para lo que podría ser una de las mayores ofertas públicas (OPV) hasta la fecha. Se negociará bajo el símbolo bursátil SPCX

Sus planes para salir a bolsa arrojan luz sobre las finanzas y el liderazgo de una de las empresas privadas más grandes, conocidas y, sin embargo, más secretas de la historia. La empresa de cohetes y satélites de Elon Musk reveló detalles hasta ahora no revelados, incluyendo miembros del consejo, ventas, beneficios, gastos y cómo realiza sus negocios.

Lo que no reveló es cuánto espera la empresa recaudar y cuánto podría valer en lo que se prevé ampliamente será la mayor oferta pública inicial de la historia, quizá tres veces el récord anterior. Esos detalles llegarán más adelante, justo antes de que se haga público.

En su prospecto, SpaceX expuso una misión audaz: "construir los sistemas y tecnologías necesarios para hacer que la vida sea multiplanetaria, comprender la verdadera naturaleza del universo y extender la luz de la conciencia a las estrellas."

Para lograrlo, SpaceX afirmó que continuará fabricando y lanzando rápidamente su flota de satélites para alimentar su tecnología de comunicaciones Starlink. Y "aprovechará el Sol para alimentar una inteligencia artificial en busca de la verdad que impulse el descubrimiento científico y, en última instancia, para construir una base en la Luna y ciudades en otros planetas."

A pesar de que SpaceX es una empresa de rápido crecimiento, sus ambiciones superan sus ventas actuales. El año pasado generó unos ingresos de USD 18.700 millones, 33% más que el año anterior. Pero, tras perder USD 4.600 millones en 2023, y obtener un beneficio de USD 791 millones en 2024, volvió a una pérdida de 4.900 millones en 2025. Pérdidas que continuarían en 2026: la empresa reconoció que ya ha perdido USD 4.300 millones en los primeros tres meses de este año.

Por eso, aunque Musk dice que recibe del Estado solo el 5% de sus ingresos, ese porcentaje es fundamental para la continuidad de la empresa.

Pero SpaceX no espera perder dinero para siempre, sino que asegura tener una enorme oportunidad potencial de ingresos que podría ascender a USD 28,5 billones, lo que calificó como "el mayor mercado total accionable y direccionable en la historia de la humanidad."

En ese mercado se incluyen USD 370.000 millones en "soluciones habilitadas para el espacio", 1,6 billones en conectividad, que incluyen 870.000 millones en banda ancha y 740.000 millones en móviles desde sus satélites Starlink en órbita baja terrestre, y 26,5 billones en IA.

Esa oportunidad de IA incluye USD 2,4 billones para su plan de lanzar centros de datos al espacio y 760.000 millones en posibles suscripciones de consumidores. SpaceX también cree que tiene un potencial publicitario digital de USD 600.000 millones y 22,7 billones en lo que llama "aplicaciones empresariales".

La OPV espectacular podría aportar enormes sumas de dinero para lo que ahora es la empresa espacial privada dominante. Y podría convertir a Musk en el primer billonario del mundo ya que posee una parte considerable de la empresa, controla el 85,1% del poder de voto, lo que prácticamente garantiza que mantendrá el control de al menos una pluralidad de votos tras la OPV.

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

En X @alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

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