En 2024, la población de águila imperial ibérica en Castilla y León alcanzó un nuevo récord histórico con 191 territorios localizados, evidenciando un crecimiento continuo desde finales de los años 90. Este aumento es resultado de las efectivas medidas de conservación implementadas por la Junta de Castilla y León, que incluyen el seguimiento de la especie, la reducción de mortalidad por tendidos eléctricos y la mejora en la gestión forestal. Desde su mínimo histórico de 16 parejas entre 1997 y 1999, la población ha ido en aumento, superando los cien territorios desde 2019. La recuperación de las poblaciones de conejo silvestre también ha contribuido a este éxito. En total, el 54% de los territorios se encuentran en Zonas de Especial Protección para Aves (ZEPA), destacando la importancia de revisar y actualizar las áreas críticas para asegurar la conservación continua del águila imperial ibérica.
La población del águila imperial ibérica en Castilla y León ha alcanzado un nuevo récord histórico en 2024, con la identificación de 191 territorios. Este crecimiento sostenido desde finales de los años 90 refleja el éxito de las iniciativas de conservación implementadas por la Junta de Castilla y León. Entre estas medidas se incluyen el seguimiento continuo de la especie, la reducción de muertes causadas por tendidos eléctricos, la gestión forestal sostenible y la mejora en las poblaciones de conejo silvestre, lo que posiciona a la comunidad como un modelo en la protección de esta ave emblemática.
El águila imperial es una de las especies más monitorizadas en Castilla y León desde hace décadas. Los primeros registros sobre su población datan de principios de los años 80, y desde finales de esa misma década se lleva a cabo un seguimiento anual exhaustivo en todos los territorios.
La Junta ha publicado recientemente los resultados del censo del águila imperial ibérica correspondiente a 2024, fruto del trabajo conjunto de técnicos, agentes medioambientales y celadores. La planificación del censo fue coordinada por el servicio de Espacios Naturales, Flora y Fauna, bajo la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal, con el apoyo técnico de la Fundación Patrimonio Natural.
Los datos revelan una evolución muy positiva para esta especie: tras registrar un mínimo histórico con solo 16 parejas entre 1997 y 1999, el número ha crecido significativamente: 29 territorios en 2005; 45 en 2010; 68 en 2015; y superando el centenar a partir de 2019. En este último censo se identificaron 191 territorios, distribuidos por varias provincias: Segovia (59), Ávila (47), Valladolid (40), Burgos (14), Zamora (14), Salamanca (12) y Palencia (5).
El incremento poblacional ha ido acompañado por una notable expansión territorial. En 1998 había parejas reproductoras en solo 16 cuadrículas UTM, mientras que en 2024 esa cifra ha ascendido a 125 cuadrículas. Esta tendencia positiva evidencia la efectividad de diversas estrategias de gestión y conservación adoptadas a lo largo del tiempo.
Entre estas estrategias destacan la alimentación suplementaria en ciertos territorios, así como acciones para mitigar la mortalidad causada por colisiones y electrocuciones en tendidos eléctricos. Además, se han aplicado prácticas sostenibles en la gestión forestal mediante planes específicos tanto en montes públicos como privados. La recuperación del conejo silvestre también ha contribuido significativamente al aumento poblacional.
A finales de los años 90 comenzaron estas actuaciones, intensificándose desde 2003 con el primer Plan de Recuperación del Águila Imperial Ibérica. Este plan definió áreas críticas para su nidificación y alimentación dentro de las Zonas Especiales de Protección para las Aves (ZEPA). Se establecieron un total de 24 áreas críticas, localizadas principalmente en provincias como Ávila y Segovia.
A pesar del crecimiento poblacional observado, solo el 11,5 % (22 territorios) se ubica actualmente dentro de estas áreas críticas definidas originalmente. Esto pone en evidencia la necesidad urgente de revisar y actualizar dichos espacios junto con los criterios utilizados para su designación.
Aproximadamente el 54 % de los territorios identificados en 2024 se encuentran dentro ZEPA o zonas con planificación forestal vigente. De los 191 territorios, alrededor del 25 % están situados en montes gestionados por la Junta o bajo planes forestales activos, mientras que 60 territorios pertenecen a alguna Zona Especial para Aves.
En cuanto al sustrato utilizado para nidificación, cerca del 65 % se encuentra sobre diversas especies del género Pinus, seguido por especies del género Populus (28 %). Estos hallazgos subrayan la importancia de aplicar criterios homogéneos para una gestión forestal sostenible tanto en terrenos públicos como privados.
| Año | Número de Territorios |
|---|---|
| 1997-1999 | 16 |
| 2005 | 29 |
| 2010 | 45 |
| 2015 | 68 |
| 2019 | >100 |
| 2024 | 191 |
En 2024, la población de águila imperial ibérica en Castilla y León alcanzó un nuevo máximo histórico con 191 territorios localizados.
Las medidas que han contribuido incluyen el seguimiento continuo de la especie, la reducción de la mortalidad por tendidos eléctricos, la gestión forestal sostenible y la mejora de las poblaciones de conejo silvestre.
El censo realizado en 2024 mostró una evolución muy positiva, pasando de 16 parejas entre 1997 y 1999 a 191 territorios localizados en diversas provincias como Segovia, Ávila y Valladolid.
Se establecieron 24 áreas críticas ubicadas en 11 Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) en las provincias de Ávila y Segovia, aunque solo el 11.5% de los territorios se localizaron dentro de estas áreas en 2024.
Aproximadamente el 54% de los territorios identificados se localizaron en ZEPA, ZEC o montes gestionados por la Junta de Castilla y León.
En el año 2024, aproximadamente el 65% de los nidos se localizaron sobre distintas especies del género Pinus, seguidas por especies del género Populus (28%).