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OPINIÓN

Defender lo indefendible y lo políticamente incorrecto

André Escobedo Rodas | Miércoles 18 de agosto de 2021
Ayer, la que fuera Consejera de Educación, Cultura, Deportes y Juventud del Gobierno del Principado de Asturias y actualmente consejera del Estado de España, patinó con una publicación en la que afirmaba que “Los varones homosexuales no corren peligro en Afganistán”.

¿Puede ser que toda una consejera del estado haya cometido este patinazo por decir únicamente lo que piensa, sin tener en cuenta las consecuencias que desencadenaría? ¿Lo piensa en realidad y puede desprender un tufillo a homofobia que se viene desprendiendo desde cierto sector del feminismo más radical que últimamente parece querer enfrentar a dos colectivos que siempre han ido de la mano por los derechos de todas y todos?

Lo cierto es que la crisis política y humanitaria que se ha desatado en Afganistán en las últimas horas nos ha llevado a ver cómo el retroceso en derechos humanos y sociales van a afectar en mayor medida a las mujeres y, como no, a los colectivos minoritarios como el LGTBI, los cuales no van a vivir en libertad y desde luego sí corren peligro.

La homosexualidad no está normalizada en la ley que implementará el Gobierno Talibán, ni mucho menos puede compararse con la Grecia Clásica como la misma Valcarcel decía, ya que, no se puede juzgar jamás la historia de la época de los griegos con la actual, porque nunca nos pondríamos en su lugar en cuanto a lo que realizaban en su día a día, sus costumbres y/o leyes. Hablamos de que en pleno 2021 en Afganistán, un Gobierno que cuyo centro será la religión musulmana extrema -que como todos los extremismos es nocivo-, reprimirá con fuerza las libertades individuales de la población, sobre todo de mujeres y homosexuales.

Pero si hay algo que es incomprensible, que alguien como Amelia, con su bagaje político, su conocimiento, su progresismo, puede hacer unas declaraciones de tal impacto, además después del conflicto que se generó con la aprobación de la “Ley Trans”, que como decía antes, enfrentó a feministas y al colectivo LGTBI, aunque afortunadamente, la ley se hizo realidad.

Parece ser que a cierto sector, quizá algo radical del feminismo, actualmente estan empeñadas en que el colectivo gay esté enfrentado con el feminista, algo que no puede consentirse, ni en España en pleno siglo XXI, ni muchísimo menos en el conflicto afgano, para quien vaya a ser “La resistencia” ante lo que está por venirse.

Solo cabe recordar que en conquistas históricas de este país, siempre se ha ido de la mano estos dos colectivos, cosa que sin duda debe de seguir siendo así, sin fisuras, por que al fin y al cabo se persigue un único objetivo, las libertades individuales para que se sea libre y en igualdad.

Un suspenso para Amelia Varcalcel, para ese post de Facebook, que la propia empresa eliminó ante las denuncias de los usuarios, y porque a veces y sobre todo en la afamada política de tuit, hace poner lo que se ocurre en un determinado momento, sin darle una vuelta, pensarlo y ver lo que puedes ocasionar, como pasó en esta ocasión.

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